El condenado ex juez Walter Bento consiguió un beneficio carcelario para volver los fines de semana a su casa


Después de casi tres años preso y de una larga sucesión de pedidos para cumplir la detención en su casa, Walter Bento consiguió un beneficio que modificará su régimen de encierro: podrá salir de la cárcel todos los viernes por la mañana y regresar los lunes a las 14.
En la práctica, el exjuez federal pasará buena parte de cada semana en su vivienda del barrio Palmares, en Godoy Cruz. Pero jurídicamente hay una diferencia importante: no le concedieron la prisión domiciliaria. La solicitud para instalarse de manera permanente en su casa fue rechazada. Lo que obtuvo fue una ampliación “excepcional, provisoria y revisable” del régimen de vinculación familiar que ya tenía.
La decisión fue tomada por Jorge Gamal Abdel Chamia, un juez federal de La Rioja que interviene como integrante subrogante del Tribunal Oral Federal N°2 de Mendoza. No intervinieron las juezas de San Juan y San Luis que llevaron adelante el extenso juicio contra Bento y lo condenaron.
La Fiscalía se opuso al planteo y, tras conocerse la resolución, analizaba apelar.
La defensa de Bento argumentó que apareció un elemento nuevo que modificó la situación familiar que había sido evaluada tantas veces durante los últimos años: el agravamiento de la salud de Marta Boiza, esposa del ex juez y principal cuidadora de uno de sus hijos.
Marta Boiza arrastra problemas en una de sus piernas desde 2024. En julio de aquel año sufrió una fractura de tibia y peroné y posteriormente atravesó infecciones y tratamientos médicos.
Facundo Bento es uno de los tres hijos del matrimonio. Tiene una discapacidad severa derivada de una encefalopatía crónica no evolutiva y necesita asistencia para actividades cotidianas como alimentarse, higienizarse y trasladarse. En resoluciones anteriores también se describieron episodios de angustia, insomnio, pérdida de peso y crisis de auto y heteroagresión.
Uno de los principales argumentos de la Fiscalía para oponerse a la salida de Bento es que Facundo cuenta con cuidadoras durante las 24 horas, kinesiólogo, centro de día y transporte adaptado.
Esos cuidados que recibe el joven discapacitado no fueron suficientes para el juez Chamia, quien consideró que los profesionales no necesariamente pueden reemplazar la contención afectiva de los padres.
En el expediente fueron valorados informes y testimonios según los cuales Facundo presenta una reacción favorable cuando está con su padre y disminuyen algunos episodios de crisis. El Defensor Público de Menores e Incapaces, Pablo Mesa Sánchez, también respaldó una mayor presencia paterna.
Objeciones
La defensa de Bento ha intentado, desde el comienzo de su detención, conseguir alguna modalidad que le permita salir de la cárcel.
El primer pedido de prisión domiciliaria se presentó pocas semanas después de que fuera detenido, en noviembre de 2023, ante la necesidad de cuidar a Facundo. El Tribunal lo rechazó y la defensa continuó recurriendo la decisión.
Durante 2024 hubo nuevas presentaciones y en octubre de ese año consiguió una primera salida extraordinaria de cuatro días, entre el 14 y el 17, para estar con su hijo y facilitar su adaptación a los cuidadores.
El 25 de noviembre de 2024 obtuvo algo más importante: 15 días de prisión domiciliaria provisoria. Su esposa se encontraba internada y el estado emocional y físico de Facundo había empeorado. Terminado ese plazo, Bento pidió quedarse definitivamente, pero el Tribunal ordenó que regresara a la cárcel el 11 de diciembre. Casación confirmó posteriormente esa negativa.
Los otros hijos son Nahuel y Luciano Bento. Durante mucho tiempo, los tribunales utilizaron justamente su presencia, junto con la de Marta Boiza y los cuidadores profesionales, como uno de los argumentos para sostener que Facundo podía recibir asistencia sin necesidad de que su padre abandonara la cárcel.
La Fiscalía recordó ahora que ambos hijos mayores conservan obligaciones familiares respecto de Facundo. Para el juez riojano, los hermanos no resuelven el problema generado por el delicado estado de salud de la madre.
La familia de Bento también quedó alcanzada por la megacausa. Marta Boiza fue condenada a seis años de prisión por enriquecimiento ilícito, lavado de activos agravado y falsedad ideológica.
Nahuel Bento recibió una pena de cinco años de cárcel por lavado de activos agravado, mientras que Luciano Bento también llegó a juicio acusado de lavado, pero fue absuelto por falta de acusación fiscal, aunque la Justicia dispuso el decomiso de bienes vinculados al expediente.
Bento está detenido en el penal federal de Cacheuta, Luján de Cuyo. No podrá trasladarse por sus propios medios entre la cárcel y el country Palmares, ubicado en Godoy Cruz, Gran Mendoza. El Servicio Penitenciario Federal deberá hacerse cargo de los traslados.
Gendarmería Nacional realizará controles aleatorios en la vivienda y el juez ordenó estudiar la factibilidad técnica de colocarle una tobillera electrónica para monitorear sus movimientos.
La medida tampoco es definitiva. Puede ser modificada si mejora la salud de Boiza, cambia el cuadro familiar o una instancia superior revoca la resolución. La Fiscalía analizaba precisamente recurrir el beneficio.
Por qué está preso
Walter Bento fue durante años titular del Juzgado Federal N°1 de Mendoza, uno de los cargos judiciales más importantes de la provincia y con competencia electoral.
La investigación determinó que encabezó una organización que, desde al menos 2007, cobraba dinero y recibía bienes a cambio de conseguir beneficios judiciales para personas involucradas principalmente en causas federales.
El Tribunal Oral Federal N°2 terminó considerándolo responsable como jefe de una asociación ilícita, además de ocho hechos de cohecho pasivo, enriquecimiento ilícito, lavado de activos agravado, falsedad ideológica en dos hechos y ocultamiento e inutilización de un objeto destinado a servir como prueba.
El 6 de febrero de 2026 fue condenado a 18 años de prisión, inhabilitación absoluta perpetua para ejercer cargos públicos y una multa superior a los $540 millones. La sentencia todavía no está firme porque fue recurrida ante Casación.
Fuente: www.clarin.com



